A 200 años de la partida de San Martín hacia Chile y las 6 rutas del Cruce de los Andes

Bicentenario cruce de los Andes enero 25, 2017 7:10 am

El 25 de enero de 1817 emprendió su marcha hacia Chile la última agrupación del Ejército de los Andes, que atravesó la cordillera por seis rutas pertenecientes a tres provincias: La Rioja, San Juan y Mendoza. Ese mismo día partió San Martin desde Mendoza para incorporarse al Ejército ya en marcha.

Paso Comecaballos (La Rioja), Paso de Guana y de los Patos (San Juan), pasos de Uspallata, del Portillo y Planchón (Mendoza) fueron los lugares elegidos por San Martín para desarrollar su estrategia: liberar a Chile del dominio Realista y continuar hacia Perú.

Julio Olmos Zárate, en su obra Las seis rutas sanmartinianas, describe en detalle los pasos, jefes de expedición, objetivos, fechas de salida y efectivos que intervinieron en el Cruce de los Andes (ver infografía).

El Paso de los Patos fue una de las rutas  principales. Su jefe era el capitán general José de San Martín, acompañado Miguel Estanislao Soler y Bernardo O’Higgins, ambos con el rango de brigadier del Ejército. El objetivo: atacar el Valle de Aconcagua, en acuerdo con la División de Las Heras.

Distintas divisiones partieron hacia Chile entre el 19 y el 25 de enero. La primera -19 de enero- estaba compuesta por el Cuarto Escuadrón del Regimiento de Granaderos a Caballo y cuatro compañías de granaderos y volteadores a las órdenes del comandante José Melián.

El 20 de enero inició su marcha el Batallón N°1 de Cazadores, Batallón Tercero de Granaderos y 50 artilleros a las órdenes del teniente coronel Rudecindo Alvarado. El 21 de enero,  cuatro compañías de fusileros del Batallón N°7, con su comandante Pedro Conde, y 20 artilleros, todos al mando de Bernardo O’Higgins, emprendieron la hazaña.

Un día después, el 22 de enero, partieron cuatro compañías del Batallón N°8, con su comandante Ambrosio Crámer, y 100 granaderos a caballo mandados por su comandante Mariano Necochea, que forman la escolta del general en jefe. El 23 de enero salieron escuadrones primero y segundo de granaderos a caballo a las órdenes del coronel José Matías Zapiola y los hospitales del Ejército.

En la quinta jornada -24 de enero- salió el resto de los 100 hombres de artillería al mando del comandante Pedro Regalado de la Plaza, el Parque General y la Maestranza del Ejército.

Y, por último, el 25, se puso en marcha una corta partida al mando del teniente Paulino Amaya y el alférez Juan Gregorio Martínez, encargados de seguir al Ejército y recoger los caballos y mulas que se fueran dispersando, como así todo soldado que se enfermara en el camino. Ese mismo día también partió desde la ciudad de Mendoza el general San Martín para incorporarse al Ejército en marcha.

Portillo, el escenario para distraer al enemigo

Para tomar Talca y Curicó, y sublevar el sur de Chile, por el paso del Planchón pasaron 80 infantes y 25 granaderos. Portillo fue el escenario elegido para distraer la atención de las fuerzas enemigas reconcentradas, al hacerles creer que por ese paso seguían otras fuerzas enemigas.

Combinar con el grueso del Ejército para atacar el Valle de Aconcagua fue el objetivo de Juan Gregorio de Las Heras, que cruzó los Andes por el paso de Uspallata.

Los soldados que fueron por Guana y Comecaballos a tomar lugares estratégicos de Chile buscaron provocar un movimiento favorable a la Revolución.