Emesa planea construir dos nuevas centrales térmicas

Economía abril 23, 2017 2:43 pm

Los proyectos para San Carlos y Malargüe ya cuentan con factibilidad técnica y económica. El organismo estatal continúa en la búsqueda de inversores para los proyectos.

Con la fuerte apuesta al desarrollo de las energías renovables, la Empresa Mendocina de Energía (Emesa) trabajan en la elaboración de dos propuestas de generación de energía térmica para los departamentos de San Carlos y Malargüe. Estos dos proyectos ya cuentan con factibilidad técnica y económica. El organismo estatal continúa en la búsqueda de inversores para los proyectos.
 
El director de Energía, Pablo Magistocchi, hizo hincapié en que después de tantos años “Mendoza vuelve a tener una cartera de proyectos energéticos con factibilidad técnica, económica-financiera y ambiental, no son meras intenciones sino que trabajamos para lograr su viabilidad”.
 
Las plantas térmicas Malargüe y Papagayos forman parte de una serie de 14 nuevos proyectos de energías renovables que Emesa está desarrollando y que, de concretarse, acompañarán a los 11 adjudicados a Mendoza en las etapas 1.0 y 1.5 del RenovAr. Asimismo, Magistocchi comentó que los proyectos hidroeléctricos El Baqueano y Cordón del Plata están siendo estudiados y readaptados para presentarse a una futura licitación.
 
Central térmica Papagayos
 
Ubicada en las inmediaciones del arroyo Papagayos, en San Carlos, el proyecto para la construcción de la central térmica tendrá una potencia instalada de 100 megavatios y contará con tecnología de última generación que, con equipos generadores de alta eficiencia, permitirá realizar un importante ahorro al sistema eléctrico.
 
Entre los diversos beneficios que presenta, se busca disminuir los costos en el suministro del combustible de generación utilizando los potenciales swap de gas entre Argentina y Chile. Asimismo, incrementar la calidad de suministro de energía eléctrica, proporcionando potencia en firme en corredores con generación fuertemente ligada a la cota de los embalses, y acrecentar el aprovechamiento de infraestructura eléctrica existente, como la Línea de Alta Tensión Cruz de Piedra-Agua del Toro, la cual actualmente dispone de gran capacidad ociosa.
 
Finalmente, la planta pretende mejorar el aprovechamiento de gasoductos existentes utilizando el gas en punto de ingreso al país, lo cual aliviaría el nivel de flujo en gasoductos troncales nacionales y contribuiría a la operación del gasoducto Gas Andes todo el año.
 
Central Térmica Malargüe
 
La CT Malargüe es un ambicioso proyecto elaborado por Emesa junto a YPF para construir una planta de generación de energía eléctrica con una capacidad de 32 MW escalables, un nuevo gasoducto de 171 km desde las áreas Los Cavaos y Cajón de Los Caballos y el desarrollo de 5 yacimientos de gas en el Sur de Mendoza.
 
La obra propone generar energía eléctrica mediante motogeneradores utilizando gas natural como combustible, que será transportando a través de la conexión del nuevo gasoducto. La energía eléctrica generada en la nueva central térmica será evacuada con una línea de 132 kw hasta la Estación Transformadora de Malargüe.
 
Entre los beneficios que traerán estas obras, se destaca el suministro de gas natural de red a toda la Ciudad de Malargüe, que hoy se abastece solamente con camiones de GLP desde Luján de Cuyo y Bahía Blanca y que representan un costo extra en subsidios por combustibles y transporte para el Estado nacional.
 
Por otro lado, el nuevo proyecto abastecerá de energía al Sistema Interconectado Nacional (SADI), lo que generará ahorros al sistema eléctrico por la utilización de gas natural nuevo y ofrece la posibilidad de apostar al desarrollo de emprendimientos productivos e instalaciones petroleras.
 
La propuesta también favorecerá la sustitución de importaciones de energía por inyección de gas natural nuevo para generación y consumo doméstico e industrial. Este gas nuevo, consecuentemente, liberará un cupo aproximado de 20.000 ton/año de propano, el cual podría ser destinado a exportación.
La iniciativa permitirá que se instalen nuevas fábricas en Malargüe y de este modo se generen nuevos puestos de trabajo. Indirectamente, también beneficiará al departamento de San Rafael, ya que al unirse al sistema integrado de energía, evitará los cortes eléctricos y le dará mayor estabilidad al sistema.