Frutas y legumbres mendocinas, ideales para preparar jugos y licuados

Economía febrero 5, 2017 12:30 pm

Mendoza tiene una producción importante y diversificada de frutas y verduras. En verano, muchos de estos productos se encuentran en estacionalidad y pueden ser adquiridos en cantidad y a precios accesibles.

Los licuados y jugos naturales son preparaciones sencillas y rápidas en base a estos ingredientes y muy útiles para combatir el calor. Tienen un efecto revitalizador y rejuvenecedor, por poseer antioxidantes como las vitaminas C y E, complejo B y minerales como el potasio, calcio magnesio, fibras y azúcares naturales, entre otros.

Si elegís, por ejemplo, manzanas verdes, podes combinarla con apio o almendras. Si te gustan los frutos rojos, que son ricos en antioxidantes, licopenos y vitaminas A y C podes comprar, en la verdulería o en la feria, remolachas, tomates y frutillas y combinarlos de distintas formas: jugo de remolachas y tomates; remolachas y frutillas; frutillas y tomates; manzanas rojas y frutillas, remolachas,  zanahorias y naranjas.

Si querés sumarle color naranja a tu vaso comprá naranjas y combínalas con zanahorias, mandarinas y duraznos amarillos.

Muy ricos en antioxidantes, los llamados jugos azules te permiten mezclas muy sabrosas, cerezas y manzanas rojas, ciruelas y frambuesas, fruta que se hoy se cultiva en Mendoza.

“El consumo de frutas y verduras en preparaciones como jugos y licuados además de ser rica y refrescante -señala Fátima Ghazoul, del Departamento de Educación para la Salud- aumenta la energía, contribuye a la pérdida de peso, protege y fortalece la piel, cabellos y uñas”.

También mejora el sistema de defensas y reduce la probabilidad de tener o padecer enfermedades como cáncer, diabetes, hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares. Además, mejora el rendimiento deportivo.

Recomendaciones

Preparar jugos y licuados inmediatamente antes de consumirlos.

Utilizar frutas y vegetales sanos, maduros y bien lavados.

Preparar sólo lo que va a consumir. Si quedan remanentes, se oxidan y toman un color marrón y un gusto desagradable y agrio.

Se los puede realizar a base de agua, hielo o leche. El agregado de frutos secos los hace más nutritivos y calóricos.