Medidas para obtener un buen y saludable bronceado en verano

Salud diciembre 15, 2016 11:33 am

Con la finalidad de prevenir ulceraciones o tumores, se busca lograr un sano bronceado de manera natural. Extrema precaución con el uso camas solares.

Comenzó la temporada de pileta y en esta época del año aumentan, en gran medida, la actividad física al aire libre y la exposición al sol. Por ello, el Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deporte brinda consejos de cómo obtener un bronceado saludable y el cuidado de la piel.

Al respecto, María Patricia Papailiou, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Central, explicó: “Mendoza es una ciudad vulnerable a los rayos UV (ultravioletas), por lo que se debe tener extremo cuidado a la exposición del sol”.

Papailiou enfatizó que si bien es beneficioso tomar sol, se deben tomar precauciones al hacerlo, para no quemar la piel o producir tumores cancerígenos. “El sol tiene muchos beneficios, desde la fotosíntesis, el estado de ánimo, la transformación de la provitamina D en vitamina D. Es innegable que, a través del sol, se tienen efectos beneficiosos, pero tiene que haber un equilibrio de exposición y de forma prudente a la radiación ultravioleta. Excluir los horarios de más radiación es la forma más fácil de protegerse”.

Tipos de piel

Hay una clasificación de piel. Los tipos 1 y 2 son las pieles más sensibles que  nunca se broncean y siempre se queman (piel blanca, ojos claros), porque poseen una incapacidad genética para broncearse. El polo opuesto es la piel negra (tipo 5). Esta piel es la que siempre se broncea y nunca se quema. En Mendoza nos encontramos en un tipo de piel intermedia: 3 y 4.

Es indispensable el uso de protector solar, pero realizando “una aplicación cuidadosa” 20 minutos antes de exponerse al sol o bañarse en el mar o la pileta. Debe ser un  protector solar no menor a 35 FPS (Factor de Protección Solar). Hay que tener en cuenta que la protección puede disminuir luego del contacto con el agua y después de un tiempo de realizada la aplicación. Por eso es recomendable repetir la aplicación varias veces al día.

En cuanto al cuidado de los niños, no es aconsejable que tomen sol en su primer año de vida. Pasada esa edad, se los debe proteger con ropa adecuada: gorros, ropa clara con protección UV, anteojos de sol y fotoprotectores, que absorben y dispersan la radiación UV.

Camas solares

Además, se debe tomar extrema precaución con el uso de camas solares. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el uso de camas solares conlleva un riesgo de cáncer de piel y que ninguna persona menor de 18 años debería utilizarlas. Se sabe que los jóvenes que sufren quemaduras por exposición a los rayos ultravioleta corren mayor riesgo de desarrollar un melanoma en etapas posteriores de la vida. Por otro lado, estudios recientes demuestran que hay una relación directa entre el uso de camas solares y el cáncer de piel.

La OMS recomienda que únicamente se considere la posibilidad de utilizar camas solares con control médico, en casos muy excepcionales y específicos. Hay aparatos médicos de rayos ultravioleta que se utilizan con buenos resultados para tratar algunas afecciones cutáneas, como la dermatitis y la psoriasis. Esos tratamientos han de administrarse únicamente bajo control facultativo y en centros médicos homologados y no deben realizarse sin supervisión ni en establecimientos comerciales de bronceado, ni en casa, con camas solares para uso doméstico.

Tips para un sano bronceado

  • Evitar el sol directo entre las 11 y las 16. Si por alguna razón se expone en ese horario, tomar agua y mantenerse hidratado permanentemente. 20 minutos diarios es más que suficiente.
  • El bronceado se realiza de manera gradual, no sucede todo en un solo día de sol, ser cautelosos y precavidos.
  • Para proteger el rostro del exceso de sol, utilizar sombrero y protector solar.
  • 20 minutos antes de exponerse al sol o bañarse en el mar o la pileta se debe colocar un protector solar no menor a 35 FPS (Factor de Protección Solar). Repetir la colocación cada vez que se ingresa al agua.
  • Los bebés menores de 1 año deben evitar completamente la exposición.
  • Si al broncearse se siente una sensación de ardor e irritación, ponerse a la sombra de inmediato. Sentir ardor es signo de quemaduras, por lo que se tendrá que aplicar alguna crema de áloe o algún producto parecido para aliviar la piel. Evitar pasar mucho tiempo en el agua, ya que esta hace que los síntomas no se sientan.
  • Dieta para la piel: consumir alimentos ricos en caroteno (zanahoria, tomate) y alfacaroteno (maíz, brócoli, kiwi), para mejorar la pigmentación de la piel y evitar que los rayos UV provoquen algún daño. Además, los productos ricos en vitamina E y B (pescado y legumbres) evitan la deshidratación, la descamación de la epidermis y prolongan el bronceado.