Mendoza trabaja en la disminución progresiva del consumo de tabaco

Salud febrero 11, 2017 4:30 am

Cada año, en Argentina, mueren aproximadamente 40.000 personas por enfermedades relacionadas con el tabaco.

El Ministerio de Salud, Desarrollo y Salud apuesta por una política sanitaria de prevención, y desde este marco, trabaja para continuar con la curva descendente en el consumo de tabaco. El tabaco es la principal causa evitable de cáncer en todo el mundo.

Tanto a nivel nacional como provincial, se muestran importantes avances en el control del tabaquismo que se evidencian en la disminución progresiva del consumo y la exposición al humo de tabaco. No obstante, es necesario profundizar las acciones, incrementando el precio relativo de los productos elaborados con tabaco, intensificando las estrategias de comunicación y educación, y garantizando la implementación de la ley y su reglamentación.

En el mundo mueren alrededor de 6 millones de personas al año por cuestiones relacionadas con el tabaco: aproximadamente el 10% de estas defunciones están asociadas a la exposición al humo de tabaco ajeno y el resto al consumo directo de algún producto de tabaco.

Se estima que, de mantenerse la tendencia de los indicadores de tabaquismo, para el 2030 la cantidad de muertes asociadas ascenderá a más de 8 millones anuales en el mundo.

Al analizar el tabaco como uno de los principales factores de riesgo de enfermedades no transmisibles, se evidencia que más del 70% de las muertes por cáncer de pulmón, bronquios y tráquea son atribuibles al consumo de tabaco, así como el 11% de las muertes por cardiopatía isquémica.

A nivel nacional, los últimos datos relevados sobre tabaquismo evidencian que la epidemia ha disminuido en los últimos 8 años, tanto en la población joven (13 a 15 años) como adulta (18 años y más). Sin embargo, sus efectos siguen siendo preocupantes, no sólo por su impacto en la salud de los individuos sino porque también representan un alto costo para la economía nacional.

La prevalencia de consumo de tabaco, según los resultados de la 3° Encuesta Nacional de Factores de Riesgo ENFR 2013, fue de 25,1%, continuando el descenso con relación a las ediciones anteriores de la encuesta (29,7% 2005 – 27,1% 2009).

El indicador resultó mayor entre varones (29,9%) respecto de las mujeres (20,9%).

La distribución del indicador según edad evidenció mayor prevalencia en el grupo etario de 25 a 34 años (30,8%).

En tanto en Mendoza según datos de la 3ª ENFR  la prevalencia de consumo de tabaco en la población de 18 años y más en Mendoza fue en el  2005 de 31,5, en el 2009, 29,1 y en el 2013 bajó a 26,5.

Tabaquismo y Cáncer

Según datos del Ministerio de Salud de la Nación, el consumo de tabaco es el principal factor de riesgo para tener cáncer de pulmón. De cada 10 personas con cáncer de pulmón, nueve eran fumadoras. El riesgo de cáncer depende de la duración del consumo (a menor edad de inicio, mayor riesgo), del número de cigarrillos que se consumen por día, del tipo de cigarrillos que se fuman y de los años que hace que se dejó de fumar.

Los fumadores también tienen mayor riesgo de padecer cáncer de boca, labios, lengua, laringe y faringe, cáncer de estómago, de esófago, de páncreas, de vejiga, de riñón, de cuello de útero, de colon y de recto, de hígado, de mama, de la cavidad nasal, de ovario y ciertas formas de leucemia. En las mujeres, uno de cada diez tumores corresponde a un cáncer de pulmón y la tasa de mortalidad por este cáncer se duplicó en todo el mundo en los últimos 15 años, superando en varios países al cáncer de mama.

El consumo de cigarros, a pesar de que no se traga el humo, también se asocia con mayor riesgo de cáncer, principalmente de pulmón, cavidad oral, laringe, esófago y páncreas.

Al dejar de fumar, el riesgo de cáncer disminuye constantemente cada año, a medida que las células anormales son remplazadas por células normales. Si bien el riesgo disminuye, muchos investigadores piensan que nunca vuelve a ser igual al de un no fumador.