SE DETECTÓ TRABAJO INSALUBRE EN CAMPO LOS ANDES

Gobierno marzo 3, 2010 12:00 am

Con el objetivo de erradicar el trabajo infantil, meta planteada desde el comienzo de la gestión por el ministro de Gobierno, Mario Adaro, la subsecretaría de Trabajo efectuó inspecciones y se constató infracción  a la norma reguladora de la actividad, en dos parcelas: una arrendada por la empresa cosechadora de zanahorias, Bachiocchi Hnos. S.R.L. y […]

Con el objetivo de erradicar el trabajo infantil, meta planteada desde el comienzo de la gestión por el ministro de Gobierno, Mario Adaro, la subsecretaría de Trabajo efectuó inspecciones y se constató infracción  a la norma reguladora de la actividad, en dos parcelas: una arrendada por la empresa cosechadora de zanahorias, Bachiocchi Hnos. S.R.L. y la otra de Antonio Pelegrina Manzano dedicada a la venta de ajo. “Ambas tenían a su cargo trabajadores no registrados y menores cosechando en el lugar”, afirmó el delegado de la Subsecretaría de Trabajo de Tunuyán, Ricardo Nasif.

Antecedentes

A mediados del mes pasado, personal de la delegación Tunuyán de la Subsecretaría de Trabajo y Seguridad Social realizó una inspección de oficio en una propiedad arrendada al  Ejército Argentino- ubicada en la Ruta Provincial Nº 92 de Campo Los Andes- por Jorge Biscontín.

Allí se encontró a nueve trabajadores agrarios que desempeñaban tareas de cosecha de zanahorias. Los obreros habitaban junto a seis hijos menores de edad, en carpas que los dejaban desprovistos de las más elementales condiciones sanitarias y de protección.

Se observaron distintas circunstancias que ponían en riesgo la salud y la vida de los ocupantes de las carpas, entre ellas: cocción de alimentos mediante garrafas y anafes en el interior de las lonas, existencia de instalaciones eléctricas precarias, abundante cantidad de moscas y otros insectos, deficiente conservación de alimentos, falta de higiene elemental, proximidad a un chiquero de cerdos, inadecuada eliminación de excretas y residuos y existencia de un pozo descubierto de dos metros de profundidad  cercano a las carpas.

Dos semanas después, cuando los inspectores visitaron nuevamente el lugar, las condiciones habían mejorado: se había procedido al levantamiento de las carpas, la cobertura con troncos del pozo detectado y la registración de los trabajadores.

Antonio Pelegrina Manzano

En otra parcela de Campo Los Andes, también arrendada al Ejército Argentino, se realizó la inspección el 12 de febrero motivada por una denuncia anónima. En el lugar se relevó a trece trabajadores desempeñando tareas agrícolas vinculadas al cultivo del ajo, contratadas por el Sr. Antonio Pelegrina Manzano.

En el predio se encontraban emplazadas dos carpas de grandes dimensiones y una pequeña -tipo camping- en las que habitaban obreros adultos y un menor de unos 3 a 4 años de edad.

Los trabajadores sufrían pésimas condiciones de salubridad. No se les proporcionaba letrinas, sino un pequeño habitáculo de nylon sin techo destinado sólo a la higiene corporal; el agua que consumían provenía de una manguera derivada desde la casa del encargado de la chacra, distante a unos 25 metros de las carpas, desde dónde también se extendía un cable para la provisión de energía eléctrica.

El empresario Pelegrina Manzano presentó su descargo y deslindó sus responsabilidades en la Cooperativa de Trabajo Gualtallary Ltda., reconociendo una forma de  contratación claramente prohibida por la ley.

Actualmente, las condiciones no sólo no han mejorado sino que además se encontró a un menor de 13 años  trabajando en el lugar. El niño relató que tenía domicilio en Tupungato, que había sido contratado y trasladado a Campo Los Andes y que desde hace una semana trabajaba y vivía allí. Y agregó que dormía en una de las carpas junto con dos primos y un señor a quien no conocía.