Síndrome Urémico Hemolítico: síntomas y recomendaciones

OSEP enero 11, 2017 7:12 pm

Se trata de una enfermedad grave, y que puede traer muchas complicaciones tanto en niños como en adultos, e inclusive producir la muerte. Se recomienda tener especial cuidado con la manipulación de alimentos.

Una de las patologías que pueden manifestarse en esta época es el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), enfermedad causada por una bacteria productora de una toxina que suele estar presente en los alimentos y en el agua. Es considerada grave y puede traer muchas complicaciones tanto en niños como en adultos, e inclusive producir la muerte. Sin embargo si se toman los cuidados correspondientes no hay peligro de adquirirla.
La bacteria es la conocida Escherichia coli, causante de esta enfermedad que generalmente se encuentra en algunos alimentos:
  • En carne molida o picada vacuna y de aves donde no se haya realizado la cocción completa. La elaboración de hamburguesas caseras mal cocidas es una de las maneras más frecuentes.
  • En los embutidos como salame o jamón crudo no conservados adecuadamente.
  • En leche y/o productos lácteos elaborados a partir de leche sin pasteurizar.
  • En aguas no potables contaminadas.
  • En lechuga, repollo y otros vegetales que se consumen crudos y que no han sido lavados correctamente.
La transmisión de la enfermedad también está determinada por el contagio de persona a persona que no tengan prácticas higiénicas adecuadas. Es por eso que se hace especial hincapié en tener el hábito de lavarse las manos después de ir al baño o cambiar pañales, y antes de comer o manipular alimentos.

Síntomas para estar alerta
Comienza como un malestar estomacal, pero luego al presentarse la diarrea ésta puede ser con sangre. Además, se suma palidez y decaimiento, dolores abdominales y vómitos, cambio de carácter y menos frecuencia para ir a orinar. En este sentido, se debe prestar especial atención a los niños, ancianos y aquellos que, por padecer otras enfermedades, tienen su sistema inmunológico deprimido, ya que puede desencadenarse en forma grave.
Recomendaciones esenciales
Si bien aún no se han registrado, es bueno recordar que la principal medida son los buenos hábitos higiénicos en forma diaria:
  • Lavarse las manos muy bien con agua y jabón siempre: después de ir al baño, de cambiar pañales, de manipular alimentos crudos (carnes y verduras), de trabajar la tierra, de volver de la calle; y antes de cocinar y comer.
  • Lavar cuidadosamente las frutas y verduras: en especial si se van comer crudas.
  • Higienizar la mesada y/o tablas usadas para apoyar los alimentos crudos: además, no mezclar los utensilios que se usan para carnes con los de las verduras.
  • Cocinar los alimentos a temperaturas elevadas: de esta manera se asegura la destrucción de la bacteria.
Ante la menor sospecha de tener la enfermedad se recomienda asistir en forma inmediata al médico. Los tratamientos a tiempo evitan que las complicaciones proliferen rápidamente.